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jueves, 13 de octubre de 2011

correr al atardecer


Da lo mismo que el Sol se ponga, si a cambio de dejarnos durante horas sumidos en la oscuridad nos regala espectáculos como este atardecer, capturado este Verano en la AP-36. Sólo por los atardeceres que ofrece, ya merece la pena pagar el peaje. Y cada uno es distinto del anterior. Supongo, aunque no lo se, que debe ser algo común a toda La Mancha, porque recuerdo espectáculos similares en un pueblecito llamado Fuensanta, a la altura de La Roda.

Cuando era más joven, me gustaba mucho salir a correr a estas horas, disfrutar del atardecer (aunque fuera en Segovia, no en La Mancha) con la música en los auriculares combinándose con mi respiración acelerada. Por ello, la recomendación de esta semana me ha venido fácil a la mente.

Película: Carros de Fuego. La historia de "unos jóvenes, con fuego en sus corazones y alas en sus pies", que se preparan para los Juegos Olímpicos de París en 1.924. Jóvenes ingleses, estudiantes universitarios de clase alta, auténticos "gentlemen" hasta la médula que aman, sufren, se esfuerzan y compiten única y exclusivamente por la gloria de la victoria, ya que en esa época sólo los deportistas absolutamente amateur podían competir en los JJOO. Con una fotografía fantástica y una banda sonora inigualable, la película ofrece además las escenas más bellas de deporte que he visto nunca en una película.

Música: Banda Sonora Original de la película Carros de Fuego, por Vangelis.

miércoles, 5 de octubre de 2011

¿existen los profetas, o era de sentido común?

Extracto del libro Rama II, de Arthur C Clarke, publicado en 1.989. Por favor, leedlo completo y decidme si os suena de algo… lo sitúa en el siglo XXII, pero parece tan actual que es escalofriante, sólo he copiado lo más significativo, pero es curioso que justo después del texto que os ofrezco, hace un análisis acerca de los organismos internacionales “multi-nacionales” que a mí me recuerdan mucho a la ONU, la OCDE, la Unión Europea… el título del post es en parte pregunta y en parte reflexión... ¿exiten los profetas? ¿era de sentido común? ¿y si era de sentido común, dónde se fue el nuestro de vacaciones durante todo este tiempo?


[…] Un estallido desenfrenado de llamativo consumo y ansia global se prolongó durante casi 2 años. La frenética adquisición de todo lo que la mente humana podía crear se vio sobreimpuesta a una débil infraestructura económica que ya había iniciado una recesión a principios de 2130 […] Esa creciente recesión se vio pospuesta durante 2130 y 2131 por los esfuerzos manipuladores combinados de los gobiernos y las instituciones financieras, aunque la debilidad económica fundamental nunca fue corregida. Con el renovado estallido de compras a principios de 2132, el mundo saltó directamente a otro período de rápido crecimiento. Las capacidades productivas fueron ampliadas, la Bola estalló, y tanto la confianza del consumidor como el pleno empleo alcanzaron altas cotas. Hubo una prosperidad sin precedentes, y el resultado neto fue una mejora a corto plazo pero significativa del estándar de vida de casi todos los seres humanos.


A finales de 2133, se había hecho ya evidente para algunos de los observadores más experimentados de la historia humana que el “boom” estaba conduciendo a la humanidad hacia el desastre. Empezaron a oírse lúgubres advertencias de un inminente hundimiento económico por encima de los eufóricos gritos de los millones que habían saltado recientemente a las clases medias y superiores. Las sugerencias de equilibrar los presupuestos y limitar el crédito a todos los niveles de la economía fueron ignoradas. En vez de ello, el esfuerzo creativo se quemó en situar de una forma tras otra más poder adquisitivo en las manos de una población que había olvidado cómo decirse “espera”, y mucho menos “no”.

El mercado de valores mundial empezó a hacer agua en Enero de 2134, y hubo predicciones de un inminente hundimiento. Pero, para la mayor parte de seres humanos esparcidos por toda la Tierra y las dispersas colonias del Sistema Solar, el concepto de un hundimiento asó era algo más allá de toda comprensión. Al fin y al cabo, la economía mundial se había estado expandiendo durante más de nueve años, los últimos dos a un ritmo sin paralelo en los dos siglos anteriores. Los líderes mundiales insistieron en que finalmente habían hallado los mecanismos que podían realmente inhibir las recesiones de los ciclos capitalistas. Y la gente les creyó… hasta primeros de Mayo de 2134.


Durante los primeros tres meses del año, el mercado de valores mundial bajó de forma inexorable, lentamente al principio, luego con caídas significativas. […] los asuntos terrestres se vieron dominados por la creciente crisis económica mundial. El 1º de Mayo de 2134, tres de los mayores Banco s internacionales se declararon insolventes a causa de los préstamos fallidos. Al cabo de dos días, el pánico se había extendido por todo el mundo…[…]

Cuando fue restablecida la actividad económica electrónica normal, el mundo se hallaba en una violenta recesión financiera de la que no empezaría a emerger hasta 12 años más tarde. Transcurrirían bastantes más de 50 años antes de que el Producto Mundial Bruto regresara a las alturas alcanzadas con anterioridad al hundimiento de 2134.

Existe un acuerdo unánime en que el Gran Caos alteró profundamente la civilización humana en todos los sentidos. Ningún segmento de la sociedad resultó inmune. El catalizador para el relativamente rápido colapso de la infraestructura institucional existente fue el hundimiento del mercado y el consiguiente desmoronamiento del sistema financiero mundial; sin embargo, estos acontecimientos no hubieran sido suficientes, por sí mismos, para proyectar al mundo a un período de depresión sin precedentes. Lo que siguió al hundimiento inicial habría sido tan solo una comedia de errores si no se hubieran perdido tantas vidas como resultado de una pobre planificación. Ineptos líderes políticos mundiales negaron o ignoraron primero los problemas económicos existentes, luego reaccionaron excesivamente con una sucesión de medidas individuales que fueron desconcertantes y/o inconsistentes, y finalmente alzaron los brazos desesperados mientras la crisis global se hacía más extensa y profunda. Los intentos de coordinar las soluciones internacionales estuvieron condenados al fracaso debido a la creciente necesidad de cada una de las naciones soberanas de responder ante sus propios votantes.

martes, 4 de octubre de 2011

mundos paralelos


Esto de los mundos paralelos es lo que tiene, que empiezas a pensar en ellos y acabas viendo posibilidades por todas partes. En este caso, cuando ví al chavalin tirándose tan decidido con sus patines en ese agujero tan tremendo, se me ocurrió que en realidad se tiraba a la entrada a otro mundo paralelo, con menos hormigón y más aire puro...

Y ya que hablamos de fantasía, un par de recomendaciones:
Libro: Cita con Rama, de Arthur C. Clarke - uno de los clásicos de Ciencia Ficción, que nos presenta una situación habitual en nuestros pensamientos cuando miramos al cielo "¿y si uno de estos días apareciera una nave espacial? ¿y si fuera grande como un pequeño planeta? ¿y si...?" Muy sencillo de leer, ameno, emocionante y muy recomendable.
Película: Nivel 13, Nivel 13 dirigida por Josef Rusnak y protagonizada por Craig Bierko, Gretchen Mol, Vincent D'Onofrio, Dennis Haysbert, Armin Mueller-Stahl  -  Es una película de 1.999 que creo sirvió de base a los guionistas de Matrix. Pero no es Matrix, en absoluto; no esperéis peleas imposibles, gente esquivando cientos de balas, etc. Es muy, muy buena, y mucho más cercana a nuestro mundo "normal", pero te hace pensar y disfrutar a partes iguales. Os garantizo el entretenimiento, os gustará.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

los recortes

Lo dije y lo mantengo, no voy a hablar de política. Pero la verdad, las últimas noticias en que nos anuncian que le han cortado la luz al Ayuntamiento de Albacete, que en Cataluña van a pagar sólo el 50% de su paga extra al personal sanitario y que van a tardar meses en pagar a las residencias de ancianos, con el salpicón habitual de recortes y recortes donde quiera que miremos, me han puesto los pelos como escarpias.


Así que dentro de nada nos veo a todos como los de la foto, compartiendo entre tres una bicicleta cuyas ruedas no pueden aguantar el peso... Virgencita, Virgencita...

Mientras tanto, algunas recomendaciones para enriquecer el espíritu, aunque sólo las mencionaré a vuelapluma sin entrar en demasiados detalles; os aviso, todas las recomendaciones son mirando al pasado y tirando de memoria, pero si las recuerdo será por algo, ¿no?

Películas:
- Acerca de los políticos, "Su distinguida señoría", protagonizada por Eddy Murphy; sí, el simpaticón de Superdetective en Hollywood nos regala con una parodia descarnada de los políticos norteamericanos (la verdad, sirve para cualquier país)

- Para pasar un buen rato con humor inteligente: "El jovencito Frankenstein", dirigida por Mel Brooks y protagonizada por Gene Wilder, Peter Boyle, Marty Feldman, Cloris Leachman, Teri Garr, Madeline Kahn, Gene Hackman, Richard Haydn, Kenneth Mars
Una desternillante revisión de la novela de Mary Shelley, la he visto decenas de veces y me sigue haciendo reir

Libros
El primer hombre de Roma, de Colleen McCullough, es la primera novela de una saga que narra los acontecimientos de Roma durante los últimos tiempos de la República, antes de la llegada de los Emperadores. Este, en concreto, arranca con la subida al poder de Mario; luego llegará Sila, y por supuesto Julio César, allá por el tercer libro. Nos sitúa a la perfección en pleno centro de las intrigas políticas, las luchas de clases, las legiones, las guerras, y describe de manera magistral los usos y costumbres del momento. De obligada lectura, no os arrepentiréis.

Música
Para los que os guste la "música tipo Enya", es decir con un toque orquestal, ensoñador y que te hace sentir bien, esa que también puedes poner como música de fondo, bajito, mientras lees o cenas con la familia y/o amigos, os recomiendo los discos de Adiemus. Es difícil de explicar, más allá de lo ya dicho y que utilizó un coro de niños que utilizaban la voz como instrumento. Osea, que no cantaban palabras de ningún idioma sino que utilizaron palabras inventadas. En cualqueir caso, si cantaran en Alemán tampoco lo entenderíais, ¿verdad?

¡¡¡Ale, a disfrutar!!!

martes, 20 de septiembre de 2011

El topo, de John Le Carré (y mi pasión por los reflejos)

- Papá, ¿por qué te gusta tanto hacer fotos de reflejos?
Me quedé parado, pensando, en una pregunta casi tan difícil de responder como aquella de "¿por qué somos del Atleti?. Cuando hice esta foto mi hijo tenía 8 años, y no es fácil para un adulto explicar con lógica sencilla algo que, en realidad, corresponde a un sentimiento, algo que sale de dentro y refleja (curioso, vuelta al reflejo) un estado de ánimo, o un pensamiento tan profundo que es difícil de plantear con palabras. Me quedé con la respuesta cómoda "no lo se, hijo, supongo que porque son muy bonitos y si te fijas puedes ver dos cosas a la vez"...

El caso es que viendo la foto, y reflexionando acerca de los reflejos que ocultan tras ellos otra realidad, a veces entremezclada, he recordado uno de los libros releidos este verano: El topo, de John Le Carré.

El topo es un clásico de la literatura de espías, probablemente la obra cumbre de Le Carré que creó todo un universo en torno al espionaje en la guerra fría (os sonará El espía que surgió del frio). En El topo, George Smiley, otrora máximo responsable de los servicios de espionaje británicos, es rescatado del olvido -más bien del retiro forzoso- tras detectarse la existencia de un topo (agente soviético infiltrado) en el Circus (nombre ficticio que Le Carré otorga al servicio de espionaje). Smiley es un tratado del reflejo en sí mismo, proyecta una imagen simple, aburrida, densa, tímida, guardando en su interior una mente aguda con una gran capacidad de análisis y proyección. Para detectar al topo Smiley debe enfrentarse a varios infiernos interiores y a muchos ex-compañeros que guardan celosamente sus secretos, sus temores, etc. Operaciones encubiertas, intercambio de espías, traiciones, engaños, viejas lealtades recuperadas o traicionadas...

El libro es denso -como mi comentario, espeso que es uno- pero realmente merece la pena. Es un libro para leer despacio y con atención, que una vez te atrapa te sumerge en muchas reflexiones y te fuerza a hacer tu apuesta: ¿quién es el topo?

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Copying Beethoven


Durante las vacaciones, por algún motivo, hasta las olas te sugieren música. En este caso, por algún motivo, mientras contemplaba las olas rompiendo contra este modesto arrecife en Villaricos (Almería), yo recordaba los acordes de la 7ª de Beethoven, el gran Ludvig Van.

A la vuelta, en mi semana de Rodríguez, visité el video-club del barrio para ver si había "algo interesante". Lamentablemente estos negocios están de absoluta capa caída debido a las diversas televisiones por cable/satélite, la mayor oferta de canales y películas en la TDT y, por supuesto, las descargas legales o no de Internet. Despaché las estanterías de estreno en poco más de 2 minutos, casi deprimido por la falta de títulos atractivos que echarme al ojo, y justo cuando me iba reparé en una estantería, escondida en una esquina, con DVD's "seminuevos" en venta a 3 euros la unidad. Visto lo atractivo del precio, más barato de hecho que el top manta, me acerqué a echar un vistazo.

Quiso el azar o el destino que rápidamente quedara atrapado por la carátula de la película "Copying Beethoven", de la que nunca había oido hablar (desconectado que está uno), y ese primer impulso me obligó a llevármela a casa. Luces apagadas, persianas cerradas, sofá movido para estar frente a la tele a la distancia adecuada y...

Los primeros cinco minutos eran tan raros que a punto estuve de apagar la tele y coger un libro. Pensé "¿es mala o es rara?" Decidí que era rara y le di otros cinco minutos, que me engancharon definitivamente. La película muestra la relación entre Ludvig Van y su copista, una joven estudiante del conservatorio a la que encargan ayudar al Maestro en la trasncripción de la partitura de la 9ª Sinfonía. Al mismo tiempo, él acaba dejándola entrar en lo más profundo de su alma atormentada y le muestra cómo llega la inspiración, cómo Dios llena su cabeza de música que, debido a su sordera, el apenas puede escuchar cuando se interpreta.

No os aburro más, simplemente os recomiendo no verla, sino disfrutarla; escenografía muy fiel a la época, banda sonora inigualable (sí, claro, toda ella de Beethoven) y momentos absolutamente deliciosos, incluido -cómo no- un final poético que llena de esperanza...


miércoles, 31 de agosto de 2011

Nuevos horizontes


Tras unas merecidas vacaciones, El Inquilino vuelve a la carga. Han sido días de descanso y reflexión, que han dado sus frutos, en la forma de nuevos horizontes.

Tuve tiempo de disfrutar lo indecible de mi familia, hacer muchas fotos y leer muchos libros, entre ellos la relectura de la saga Dune, una maravilla de la ciencia-ficción escrita por el maestro Frank Herbert que mezcla la ecología con las luchas de poder y la toma de decisiones en un Imperio galáctico donde los equilibrios de poder son siempre inestables y la traición está a la orden del día entre los gobernantes. Escrita entre los 70 y los 80, no deja de tener actualidad. De entre muchas páginas marcadas, hoy he decidido recurrir a dos párrafos que creo os pueden sonar tremendamente actuales:

"El buen gobierno nunca depende de las leyes, sino de las cualidades personales de aquellos que gobiernan. La maquinaria está siempre subordinada a la voluntad de aquellos que administran esta maquinaria. El más importante elemento de gobierno, de todos modos, es el método de elegir a sus dirigentes"

Pocos comentarios hacen falta, creo que todos estáis pensando en nuestro gran problema, la consabida coletilla de "los unos y los otros son iguales en muchas cosas, pero a alguien hay que elegir..."

"Los gobiernos, si perduran, tienden siempre de modo creciente hacia formas aristocráticas. No se conoce ningún gobierno en la historia que haya escapado a este esquema. Y a medida que la aristocracia se desarrolla, tiende más y más a actuar exclusivamente en interés de la clase gobernante... sea esta clase una monarquía hereditaria, una oligarquía de imperios financieros, o una burocracia bien afianzada"

Estamos aviados, os oigo pensar, nosotros ahora tenemos las tres cosas, una monarquía hereditaria (la verdad es que tampoco molestan demasiado y no dejan de dar un servicio), una oligarquía de imperios financieros (esos bancos que tienen en su puño a los partidos políticos, endeudados todos "hasta las trancas" hasta límites inmorales) y una burocracia bien afianzada (eso sí, en nuestro país, por burocracia, que no falte). Lo dicho, estamos aviados.

A todo esto la noticia de la convocatoria de elecciones para el 20-N me sumió en una nueva reflexión, más o menos así: Si el Gobierno, agonizante, ha anunciado su marcha; si se supone que van a ganar aquellos que "saben qué hay que hacer y prometen que lo harán" para sacarnos de la crisis; si, en el caso de que vuelva a ganar el mismo partido prometen que será un gobierno nuevo compuesto por personas que, ahora sí, también saben "saben qué hay que hacer y prometen que lo harán", aunque tenga poco que ver con lo que harían los otros; si, en cualquier caso, me van a crujir a impuestos, directos o indirectos, obligándome además a renunciar a parte de mi querido estado del bienestar, y probablemente -y si no al tiempo- van a recortar mis libertades...

Que paren el mundo, que me bajo. Paso. El Inquilino se declara, desde hoy, Acrata No Practicante (ANP, siglas también de Así No Puedo). No vuelvo a hablar de política, al menos mientras no haya un cambio radical en un sentido (para protestar amargamente) o en otro (para dar paso a la esperanza).

Así que a partir de ahora volveré al espíritu original de este blog: hablar de libros, música, amor, sensaciones, esas historias que a veces se me ocurren y nunca, nunca, NUNCA, de política.

De esta forma espero contribuir a que los días por venir -que van a ser duros de cojones- tengáis, al menos, un lugar donde buscar una sonrisa o una reflexión ajena a la vorágine política que nos enmierda.

¡Ala!