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viernes, 30 de octubre de 2009

Sentido común en lo más importante: la Educación de nuestros hijos

Me llega a través de mi padre (¡Gracias, Triky!) un espléndido enlace a una conferencia de una de esas personas que, por su sentido común, deberíamos considerar para sustituir a “los actuales” una vez decidamos hacer limpieza y tirarlos al mar (como veis, no pierdo la esperanza).
El Juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud, famoso por sus sentencias ejemplares y ejemplarizantes, nos explica en lenguaje sencillo y campechano algo tan complejo como la situación actual de las responsabilidades de las distintas instituciones respecto de la educación, tutela y cuidado de “los menores” que, por si alguien lo tiene olvidado, son “nuestros hijos”, ahí es nada.

Mención especial sus comentarios acerca de los artículos del Código Civil que reglan la convivencia y reparto de responsabilidades entre padres e hijos, y me uno a su pregunta de por qué, existiendo dichos artículos, no se aplican efectivamente.

Y no digo más, porque Don Emilio (que poca gente hay hoy en día que se merezca de verdad el ‘Don’ simple y llanamente por el respecto que suscita). Sólo me queda unirme al llamamiento que realiza a los legisladores: “Me parece muy bien que salvemos a los cangrejos de río y la manzanilla de Sierra Nevada, pero coño, ¡que están ahí los niños!”

Gracias Don Emilio por esta lección de sentido común con baño de realidad incluido.

Los enlaces: en total 20 minutos, fantásticamente bien empleados.

http://www.youtube.com/watch?v=K2GTauJT5Vg

http://www.youtube.com/watch?v=91gDdSSX_jk

miércoles, 14 de octubre de 2009

Los jardineros que nos marchitaron el jardín


















Estimados Sres (y digo Sres porque mis padres me enseñaron a no perder las formas en ningún momento):

me afectan ustedes tanto que por más que lo he intentado no he conseguido ser incisivo, ni mordaz, ni siquiera cínico. Y, francamente, conociéndome, eso duele.

Así que me han convertido ustedes en un ser ñoño donde los haya que únicamente es capaz de utilizar metáforas ñoñas. Eso que los romanos llamaban la "Res Pública", es nuestro jardín, donde todos queremos pasear, vivir, disfrutar, compartir con nuestras familias, amigos, conocidos varios. Y pagamos por ello. Con ilusión. Eso que entre todos los caminantes de a pie intentamos mejorar, porque -salvo excepciones propias de otros tratamientos- todos preferimos el olor de las flores que el del estiércol. Y sí, ya se que hay que abonar, y se que el mejor abono es el "orgánico", que huele a .... eso.

Ustedes son nuestros jardineros, y sólo merecen ser abono. He borrado muchas líneas de metáfora, porque al final, me he dado cuenta de que sólo entienden cosas muy, muy simples, tan simples como su codicia y necedad. Les voy a explicar la única elección que tiene nuestro pais.

Tenemos que elegir entre contaminar o limpiar. Contaminar es tirar a uno de ustedes al mar. Limpiar es tirarles a TODOS y empezar de nuevo con gente honrada.

Y nótese que no he mencionado una sola sigla. Son todos ustes iguales. Son todos ustes, permítanme la expresión, unos hijos de mala madre.

viernes, 25 de septiembre de 2009

España, pasado y presente...

La foto corresponde a nuestro fin de semana disfrutando del Canal de Castilla, que además de gustarnos mucho me hizo reflexionar acerca de esta nuestra España que, parafraseando a Unamuno, a veces “duele que te cagas”…

El texto de apoyo está extractado de http://www.canaldecastilla.org/, y me ha quedado un poco largo para que nadie me acuse de “manipular / sesgar la información”… así que he decidido anteponer la opinión a la información para que cada cual decida dónde para…

Mi reflexión:

Que cuando nos damos cuenta de que los Europeos nos llevan ventaja, y mucha, con su red de canales creada poco a poco y bien aprovechada, decidimos copiarles “a lo grande” y “de repente”.

Que cuando lo Público no es capaz de sacarlo adelante, se decide privatizar la construcción para hacerlo más rápido y eficiente…

Que cuando lo Privado no llega a tiempo, se le amplía el plazo para finalizar (eso sí, en aquel entonces les bajaron el tiempo de explotación de 80 a 70 años)… En lugar de 7, lo acabamos en 14 años y no cubrimos los objetivos iniciales…

Que a los 10 años de inaugurarse, deja de ser útil porque la tecnología nos ha adelantado y ya no somos competitivos… con lo que seguimos luchando en la liguilla de ascenso...

Y no, no me vale que digan que también fue el responsable del “despertar industrial de la región”, porque todos sabemos cómo está la industria en la región…

¡¡¡Joder!!! ¿Y esto es de hace 150 años? Pues parece de ahora mismo… El caso es que sigo a la búsqueda de un pais civilizado al que emigrar, pero tengo tantas condiciones para conceder la etiqueta que no consigo encontrar ninguno donde, además, acompañe el clima...


Historia:
EL CANAL DE CASTILLA, es uno de los proyectos más relevantes de ingeniería civil de la España Ilustrada, el objetivo principal de su construcción fue servir como vía fluvial de comunicación y transporte que solucionase el problema de aislamiento al que estaba sometida la meseta castellana y leonesa, debido a una orografía complicada y una deficiente y mal conservada red viaria, que dificultaba y hacía casi imposible el transporte de los excedentes agrarios de la región, cereales en su mayoría

…Las obras de este grandioso proyecto dieron comienzo el 16 de julio de 1753…

El rey Fernando VII, previa visita realizada a las instalaciones del Canal, y viendo que el Erario Público no era capaz de seguir sufragando el coste de dicha obra, dicta, el 10 de septiembre de 1828, una Real Orden para que el proyecto pudiera ser ejecutado por una empresa privada.

De esta forma, en 1831 el Estado concede a la “Compañía del Canal de Castilla” la explotación del Canal durante 80 años, una vez finalizadas las obras. A cambio se compromete a finalizar las obras en un plazo de siete años.

Nuevas dificultades bélicas de la época impiden el cumplimiento de los plazos marcados, por lo que es necesario redactar un nuevo convenio mediante el cual se acorta el plazo de explotación a 70 años, y se amplía el plazo para acometer las obras, lo cual permite finalizarlas en 1849, tal como las conocemos en la actualidad. Una vez privatizada su construcción en 1835…Aunque la navegación comenzó por el ramal Campos-Norte a finales del siglo XVIII, la época de mayor esplendor tuvo lugar una vez concluido todo su recorrido actual, entre los años 1850-1860, cuando las barcas que surcaban el Canal superaban las 350, la mayoría de ellas de propiedad privada.
La apertura de la línea férrea Valladolid-Alar del Rey, con un trazado casi paralelo al del Canal de Castilla, motiva que el Canal de Castilla vea truncada su utilización “como vía de transporte y comunicación”.

No obstante su cauce sigue proporcionando otros usos derivados de la fuerza motriz, generando un desarrollo económico e industrial en las localidades por las que discurre y propiciando que nazcan fábricas de papel, harinas, cueros, molinos, armas e incluso astilleros. El Canal de Castilla ya no solo era una vía de comunicación y una arteria para irrigar los socarrones campos de Castilla, también era el responsable del despertar industrial de la Región.

jueves, 17 de septiembre de 2009

€urodisney, mas tiendas que atracciones



Como ya sabéis por posts anteriores, la estrella de nuestras vacaciones veraniegas fue la visita a €urodisney (o Disneyland Resort París, como lo llaman ahora).

La estancia ha despertado sentimientos contradictorios. Por una parte, los niños –y nosotros también- han disfrutado tanto, han vivido tantos momentos de fantasía, ilusión y alegría viendo, tocando, jugando con sus personajes favoritos que todo lo demás cobra una importancia menor. Por otra parte, el sentimiento de estar viviendo cinco días en un gigantesco centro comercial que trata de venderte lo que sea en cualquier rincón… no me dediqué a contar, lo único que me faltaba, pero francamente la sensación es la del título, ¡¡¡había más tiendas que atracciones!!!


Y lo malo no es encontrar con más facilidad las tiendas que los aseos, o los restaurantes. Tampoco los precios del merchandising ofrecido, que francamente podría ser más bajo. Tampoco la desmesurada variedad de productos, ni la localización de grandes tiendas a la salida de algunas atracciones que hace que muchas maravillas entren, invadan, los ojos de tus peques.

Lo malo, queridos amigos, es el conflicto que se genera con tus hijos cuando debes decirles “no”. Y se lo debes decir, muchas, muchísimas veces al día. Tantas, que se te acaban las excusas, las ganas de dar una respuesta lógica, dialogada. Tantas, que la pareja llega a discutir por poner el listón a alturas distintas, incluso aunque la diferencia sea de muy pocos €. Tantas, que acabas recurriendo al “no” y al “porque no”. Tantas, que justo en ese momento comprendes a tus padres y lo que tuvieron que aguantar en tu infancia, y se te ponen los pelos de punta pensando en lo que se te viene encima con la adolescencia.


Papá, Mámá, gracias por esas sesiones educativas que tanto bien nos hicieron, y tanto os hicieron sufrir, aunque haya tardado años en entenderlas en toda su extensión. Ahora también entiendo lo duro que llega a ser decirle “no” a algo que le hace tanta ilusión a tu hijo, aunque sepas que es una ilusión momentánea y provocada. Y el bien que puede hacerles.

Las atracciones en sí, pues ni mucho ni poco sino todo lo contrario; salvo honrosas excepciones, nada que no vayas a encontrar en el Parque de Atracciones de Madrid –en unos cuantos casos, mejor las de aquí, sin chovinismo ¿eh? Y mejor no hablo de las colas, que llegan a ser traumáticas, aunque en eso el Parque no le va a la zaga… Resumiendo, 45 minutos de cola para 45 segundos de atracción. Mmmmm….

Inigualable y digno de admiración, elogio y recomendación el maravilloso mundo que han sido capaces de crear. Merece la pena pasear, pasear y pasear, disfrutar de los distintos “lands” , especialmente Fantasyland, los personajes que aparecen continuamente y que te obligan a practicar “la caza de la foto”… He caminado mucho, muchísimo, tanto que en cinco días de hamburguesas, pizzas, perritos calientes etc adelgacé dos kilos… ¡el mundo al revés! Sorprendente en lo positivo la facilidad de acceso al agua corriente, con fuentes bien distribuidas y localizables, que me hizo recordar mi post acerca de la voracidad recaudatoria en la Caja Mágica de Madrid.

¿Lo recomiendo? Sí. A pequeños y a mayores. Sin duda. Mi balance final han sido 5 días de magia con los peques. Sólo una recomendación:
Prepara un presupuesto muy abultado, o practica mentalmente el “no” y el “porque no”, que te va a hacer falta.


PD: No, no se me ha olvidado hablar de los hoteles. Entra en un terreno demasiado personal donde lo que a uno le parece fantástico a otro le parece cutre y nadie se pone de acuerdo. En mi opinión –y a buen entendedor pocas palabras bastan- eran magníficos escenarios Disney montados sobre el típico hotel francés, tal y como los disfruté en el 98…

PD2: Las fotos no son las mejores que tengo, pero sí de las pocas donde no salen los niños…

martes, 8 de septiembre de 2009

¿Derrotados por las vacaciones?

Pues eso, se acabaron las vacaciones. En realidad se acabaron hace ya más de una semana, más o menos el tiempo que he tardado en superar la crisis post-vacacional; es curioso cómo a medida que pasa el tiempo nos vamos haciendo más y más tópicos...
La foto está tomada en Disneyland París, y muestra perfectamente cómo me encontraba yo después de un día de cargar con mis retoños arriba y abajo recorriendo una y otra vez todo el parque. Bueno, sí, lo reconozco, y de disfrutar yo también como un enano de las atracciones, el ambiente, la sonrisa de felicidad de los niños... francamente, mereció la pena. Mucho.
Sin embargo, estas últimas vacaciones me han impulsado a una reflexión; ¿intentamos abarcar demasiado en muy pocos días? en tres semanas he viajado en tren a Benidorm, tres o cuatro días allí y desplazamiento a Denia, otros cuatro o cinco días y oootra vez a hacer maletas para ir a Vera, en Almería; de allí a Madrid, Madrid-París en avión, cinco días en Disney y vuelta para casa... no se, ¿no queremos hacer demasiadas cosas? Al final, al hacer la cuenta del tiempo "perdido" -o invertido- en desplazamientos me invade la pereza... Y sin embargo, lo hemos pasado tan bien...
Creo que en realidad es que acaban de terminar y ya las echo de menos...
En cuanto a libros, he terminado la trilogía de Millenium, y debo decir que sin considerarlo un libro de culto, merece la pena sumergirte en las aventuras de Lisbeth Salander. Nos desmitifica bastante la idea que tenemos en general -vuelta a los tópicos- acerca de lo estupendo que debe ser vivir en Suecia, estado del bienestar, larga tradición democrática etc etc.
Terminé también Casa Capitular: Dune, de Frank Herbert, la n-sima secuela de una de las mejores novelas de la historia de la Ciencia Ficción: ni si, ni no, sino todo lo contrario. Si eres un fan de Dune, la aguantas y encuentras bastante jugo. Si no, huid.
La gran, grandísima sorpresa, fue Eldest, la segunda parte de Eragon. Si la primera no terminó de convencerme, llegando a parecerme un Señor de los Anillos muy simplificado, la segunda ha ganado en consistencia, profundidad, fantasía y estructura. Y encima, la bromita del título, que únicamente endiendes cuando llegas al final y sabes inglés... Una faena, porque ahora tendré que ir a por la tercera...
Anuncio mi próximo post, utilizando una frase muy recurrida por los escritores últimamente: casi con toda seguridad, se titulará "Disneyland, más tiendas que atracciones".

viernes, 7 de agosto de 2009

Esas viejas amigas a las que no olvidamos...

Y no, malpensados, no hablo de mujeres, jejeje. hablo de estas maravillas de aquí abajo...




El otro día pasé por Fotocasión, Meca de la fotografía durante mis años de juventud.... y tuve un flashback en el que volvía a tener mi vieja FM2 que lo único que hacía por mí era sostener el negativo (y no dejarme NUNCA tirado )

Esta foto está tomada con una nueva D90 que hace mucho por mí... y no se deja dominar la "jodía"... Técnicamente no es una gran foto, está hecha a vuelapluma mientras esperaba una tapa protectora para el visor de la cámara, pero cuanto más la veo, más me hace recordar con nostalgia a esas viejas amigas, cuando la buena foto de aficionado dependía de tu pericia con la cámara mucho, muchísimo más que de tus conocimientos de Photoshop...

Pues eso, que me voy de vacaciones con la D90 a ver si de una vez por todas la nueva me hace olvidar la antigua... Nos vemos en Septiembre, que seais muy felices.

martes, 4 de agosto de 2009

Una de cal y otra de arena...

Como ya sabéis esta semana estoy de “Rodríguez”, quemando los últimos cartuchos en el trabajo a la espera de arrancar mis muy, muy, muy necesitadas vacaciones. La verdad es que el último año Agosto 2008 – Agosto 2009 ha sido duro, con muchísimo desgaste emocional en el trabajo y mi mente necesita más el descanso que mi cuerpo…

Mi cuerpo… sigue igual, más o menos, lo que significa que después de 2 meses y 20 días sin fumar (1.600 cigarrillos, ¿os lo podéis imaginar?) no he engordado. Es una gozada poder hacer ejercicio físico sin sentir que mi corazón está a punto de romperme el pecho…

Pero hoy no quiero hablar de mí. Quiero hablar de dos experiencias que he tenido, la primera ayer por la tarde, la segunda esta mañana.




Aún hay quien se para a ayudar
Ayer, dado que estoy de Rodríguez y mi codo necesitaba un poco de descanso de tenis, decidí hacer algo que tenía pendiente desde hace años: volver a pasear por la ciudad con mi cámara de fotos en la mano. Madre mía, qué diferencia a hacer una foto en un entorno “controlado”, tener que ver la foto, enfocar, disparar, la “fotografía Street” en estado puro, de la que Cartier Bresson fue el máximo exponente.

Y me encontré con esta escena que os adjunto, que tiene mucha miga. Si os fijáis, al chico joven le falta una pierna, y por algún motivo no tiene muletas ni silla de ruedas. El señor mayor que le está ayudando a sacar dinero del cajero no fue el primero al que pidió ayuda, pero sí fue el primero que paró. Asistí a buena parte de la escena mientras caminaba por una calle larga y recta, hasta que cuando les tuve a tiro inmortalicé este sencillo y maravilloso acto de solidaridad.

La culpa no es mía, es de mis compañeros o de mi empresa…
Mientras daba el paseo fotográfico, Correos intentó entregarme un paquete y me dejaron la correspondiente notificación “Puede retirarlo en su oficina de Correos de la Calle X, a partir del día siguiente a la notificación, en horario de 08:30 a 14:30”

¿De 08:30 a 14:30? ¿Horario de “atención” al público?. La primera en la frente: incluso cumpliendo rigurosamente mi horario de jornada intensiva, cierran media hora antes de que salga, así que decido llegar tarde a trabajar, porque salir pronto...

La segunda, en el pecho. Abren con 10 minutos de retraso, hay cola en la puerta. Empiezan los problemas con la chica de delante, cuya notificación de Hacienda no aparece, “es que lo de ayer no nos ha llegado todavía” ¿es que se lo llevan los carteros a casa para no pasar por la oficina?. Por supuesto, mi paquete tampoco está.

Primera dependiente: “Es que al ser Urgente tienen que intentar entregárselo dos veces” Oiga, entonces ¿por qué me dejan una notificación para que venga a por él? Eso no es culpa mía sino del compañero que le deja la notificación, espere que llame a la oficina de Alcobendas a ver si está allí (alucino). Por supuesto, allí les dicen que no y yo empiezo a impacientarme, cuando...

El Segundo dependiente, ante la avalancha de críticas de todos los que no teníamos nuestras cartas/paquetes, da un paso atrás, levanta las manos y dice (literalmente) “Oigan, no la tomen con nosotros, esto es culpa de la empresa, nosotros estamos aquí trabajando. Hay un teléfono para quejarse de la empresa” y se pone a escribirlo en un trocito de papel. Yo le digo “precisamente trabajando es donde tendría que estar yo, y sin embargo estoy aquí esperando una solución o una respuesta que no sea ‘vuelva usted mañana a ver si ha aparecido’”. Le digo lo que he pagado por el servicio, se pone más nervioso y se va sin decir palabra a la trastienda.

La Tercera dependiente entra en escena, mira el nombre y el código, eleva las cejas, entra al cuarto donde tienen los paquetes y sale con el mío, mientras dice “lo teníamos delante de las narices, en la estantería de Internacional; claro, como viene de Inglaterra… aquí tiene y perdona las molestias”.

Pues eso, que la culpa fue del chá-chá-chá. Celtiberian Show, que diría el maestro Carandell.